Cristina Andreu, presidenta de CIMA: «El talento se puede medir en el momento en el que hay igualdad»

Se acerca el evento anual más significativo para la cinematografía española: la gala de los Goya. Este año, se celebra el 6 de marzo y hemos tenido la suerte de contactar y entrevistar a Cristina Andreu, presidenta de CIMA, (Asociación de Mujeres Cineastas y de Medios Audiovisuales) para hablar de las nominadas de este año y el papel de la mujer en esta industria.

Cristina, se dedica al cine desde 1982, en ese momento como guionista, directora de cortometrajes, script y asistente de dirección en largometrajes. En 1990 fue nominada al Goya a Mejor Dirección Novel por la película ‘Brumal’. Fundadora de CIMA en 2006, cumple el cargo de presidenta de la asociación desde junio de 2018.

A través de una reunión por Zoom, con una sonrisa en la cara, algún chascarrillo y datos necesarios para conocer la figura de la mujer en el cine español, nos responde de la forma más amable y clara a las preguntas.

Este año ha sido complicado para el cine, pero bueno para las mujeres del oficio. Dos de las grandes favoritas a nominaciones son películas de y sobre mujeres: ‘Las niñas’ y ‘La boda de Rosa’. ¿Podríamos decir que este año ha supuesto un importante paso para la figura de la mujer en el cine español?

Creo que con las medidas que estamos aplicando vamos a mejorar. Ayer estuvimos con el ministro de Cultura que señaló que el objetivo es el 50/50 para el año 2025, que esperemos conseguirlo. Yo dije 40/50 para el año 2023, para ir poco a poco. Lo que sucede es que también es un poco coyuntural. No podemos cantar victoria. Para nada. Porque es un año que se han estrenado muy pocas películas y normalmente las películas de bajo presupuesto son las que hacen las mujeres. Lo que creo que sí que es más importante, es que de las películas que se han hecho hay nominadas mujeres. Es decir, se comprueba que cuando las mujeres hacen cine, están nominadas y ganan premios. Eso está clarísimo. Por ejemplo, hay nominaciones de compositora y de directora de foto, que nunca ha habido.

¿Crees que los cambios en las bases de acceso a las ayudas de la ley del cine han contribuido a que la mujer tenga mayor presencia en el cine español?

Fundamental. Los puntos que se dan por las películas dirigidas por mujeres están ayudando muchísimo. Está ayudando mucho que el límite de intensidad de las películas dirigidas por mujeres llegue al 75%. Está ayudando que haya una reserva especial del presupuesto que es exclusivamente para mujeres. Nosotros creemos que tiene que haber todavía más puntos. Pero bueno, vamos a ver lo que dice el estudio de 2020, que  no lo vamos a tener hasta el 3 de mayo. Ahí vamos a ver cómo han influido las medidas.
Lo que sí que sabemos es que cuando lleguemos a ese momento del 50/50, tendremos que mantenernos con esas ayudas, por lo menos, cinco años más porque lo que sabemos es que todo da la vuelta cuando no hay ayudas. El otro día estuvimos con la directora del Instituto Sueco, Ana Serna, que es la que más ha aplicado las ayudas, y nos decía que en el momento que deja de haber ayudas, se vuelve al principio. Así que hay que mantener las ayudas un poco de tiempo para que realmente se consolide.

¿Pueden realizarse más acciones para aumentar aún más su presencia?

Creo que sí se pueden hacer más acciones. Vamos a ver si esos puntos son suficientes. Queremos también poner puntos para las actrices, si la actriz es realmente la protagonista de la historia. Hay que ver si realmente son efectivas o no y hasta que no veamos los datos… Nosotros desde que creamos CIMA, siempre hemos querido tener los datos, porque con los datos es incuestionable. No hay debate posible. Los datos no mienten. Entonces, a ver qué pasa con los datos del 2020. Yo creo que nunca se ha pasado del 20% y este año ha habido un 38% de presupuesto para las mujeres directoras sin haber pedido el 35%. No solamente para las directoras, productoras, guionistas, sino para algo muy importante, para esos trabajos técnico-artísticos, que dicen que no hay. Dicen que no hay directoras de foto, compositoras, directoras de sonido, mujeres en postproducción, que hay pocas montadoras… y es mentira. Eso es lo que pasa. Además, se llegan a decir cosas tan terribles como es que no tienen talento. El talento se puede medir en el momento en el que hay igualdad. Pero claro, si estas mujeres no se les ha dado nunca la oportunidad de que se vayan formando y que vayan trabajando, ¿cómo vamos a saber si tienen o no talento?
Por otro lado, me gustaría hacer también una comparativa de cuántas películas de hombres sin talento se estrenan.

¿Qué piensas de que haya voces que no vean necesarios estos incentivos para el cine dirigido o escrito por mujeres?

Creo que hay un problema cuando lo dicen algunas mujeres o algunos hombres. Eso es un problema de pedagogía, que no lo entienden y hay que explicárselo bien. Y en otros aspectos, es que la tarta la tenemos que partir. Entonces, cuando ven que realmente tenemos que dividirnos la tarta porque somos más del 50% de la población y ahí sí que empieza a haber grandes problemas. Porque dicen: “Ay, mira, este director no ha conseguido la ayuda”. Sabemos que hay muchas personas molestas en algún sentido y que a lo mejor antes decían: “Muy bien, muy bien”, porque parecía que era una cosa pequeña. Ahora, cuando ven que realmente vamos a por todas y que queremos dividir la tarta, hay muchos problemas. Porque, además, es que no es solamente la división de la tarta en el aspecto laboral, que eso es muy importante, pero para nosotras siempre tenemos, como siempre digo, dos objetivos. Por un lado, el derecho de las mujeres a tener el mismo trabajo, por supuesto, con el mismo sueldo que los hombres. Y por otro lado pensamos que es indispensable que la mirada de las mujeres, la voz de las mujeres, lo que las mujeres vivimos, se vean en el audiovisual. Con la pandemia hemos visto que, después de respirar, prácticamente lo único que se hacía era consumir audiovisual, que prácticamente nos centrábamos en respirar y en consumir audiovisual. Y que solamente se vea a una parte de la visión es muy empobrecedor para la sociedad. La única manera de tener una sociedad más justa, una sociedad más equilibrada, una sociedad donde no haya violencia de género, pasa porque los estereotipos se rompan. Que las mujeres no estemos cosificadas. Todo esto sin la mirada de las mujeres no puede ser.

¿Qué papel tiene CIMA en los Goya y en la industria cinematográfica?

CIMA no trabaja solamente en el cine. Empezó la guerra con directoras, pero estamos ya en premios en publicidad, ahora vamos a hacer un estudio de los 10 videojuegos más jugados el año pasado y ver cuál es el papel de la mujer, estamos en la televisión también… Queremos entrar en todos los campos. Hay que estar en todos los frentes. Porque la publicidad también se la trae… En este momento, creo que CIMA es la asociación de mujeres más importante del audiovisual y no sólo de mujeres.
El problema que hay con los Goya es que hay muchísimas menos mujeres académicas que hombres académicos, pero muchísimas menos. Eso también influye. Me llevo muy bien con la cadena y con Mariano Barroso, presidente de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España. Creo que intentan hacerlo equilibrado. Pero si no hay mujeres… Es un poco difícil entrar en la Academia. No sé exactamente cómo son los requisitos, pero a lo mejor para ser compositora has tenido que componer la banda de dos películas. Pues hay pocas mujeres que puedan decir eso. Creo que hay el triple de hombres que mujeres en la Academia. Estamos contentas por la cantidad de mujeres nominadas, aunque es algo que suele pasar. Creo que en los últimos años el mejor documental y las películas nóveles se lo están llevando mujeres, aunque no se entra en las categorías grandes porque, normalmente, las películas que consume la gente son las de gran presupuesto: aquellas que están, hasta ahora, financiadas por una televisión privada como ‘Mediaset’ o ‘Atresmedia’. Invierten tanto en publicidad que al final son las películas más vistas. Hay un dato de ‘Mediaset’ que llama mucho la atención: desde que existe, solamente ha producido una mujer. Hay una Ley de Igualdad que no se cumple y ‘Mediaset’ tendría que intentar cumplir. ¿Pero, qué pasa? Pues que si son unas leyes que no conllevan multas o algún tipo de castigo, pues no se cumplen. Y son las grandes películas de grandes presupuestos, donde las mujeres todavía no hemos entrado. Y son las que realmente ve más gente y donde tenemos que entrar.

¿Cuál es tu función exacta como presidenta de CIMA?

Bueno, es agotador, la verdad. Porque no cobro dinero por ser la presidenta, pero bueno, creo que doy voz a toda la Asociación. Desde que soy presidenta, trabajan más grupos de trabajo o más socias. Ahora mismo creo que tenemos 32 grupos de trabajo. Y eso está muy bien, porque CIMA se desarrolla mucho más. Hoy, por ejemplo, se ha hecho una reunión de mujeres inmigrantes y racializadas. Las hay de mujeres expertas en videojuegos, en publicidad, en educación, en sexo… Está muy bien todo eso porque hace que CIMA sea mucho más transversal y que haya muchas más mujeres trabajando simplemente por querer ayudar a otras. Siempre digo que CIMA no puede servirte personalmente para nada. CIMA sirve para el colectivo, para el interés de todas las mujeres sean, o no, de CIMA.

Creo que estabas tú en la presidencia cuando se hicieron los abanicos rojos. Dio mucho eco al trabajo de las mujeres de la industria. Si no fuera por el COVID ¿crees que este año se debería volver a hacer un acto similar?

Yo creo que lo de los abanicos ya se ha pasado. El primer año fue una maravilla pero el segundo año ya no tuvo tanta visibilidad. Me gustaría hacer otros actos, por ejemplo Isabel Coixet siempre dice que deberíamos ir en pijama, o yo por ejemplo digo que sin tacones. Alguna cosa que muestre que no puede ser que las mujeres tengan que ir tan incómodas… es como si ya estuviera metido en su ADN. Pero sí, a mi me gustaría hacer una acción. Sé que es difícil, pero me gustaría hacerlo como los famosos Goya del ‘No a la guerra’, que fue increíble. Siempre se ha dicho que los Goya no se tienen que politizar, pero creo que todo es política. Lo siento, pero creo que todo es política y que en cualquier espacio se puede reivindicar lo que sea. Por eso hicimos lo de los abanicos. No sé cómo estaremos el año que viene, pero a mi me encantaría hacer algo que llamara la atención, como el caso de las actrices de Estados Unidos con el ‘Me too’. Creo que el cine español no tiene tanto poder dentro del mundo cinematográfico o audiovisual, pero seguro que hay casos de abusos. Los hay en todos los ámbitos, ¿cómo no los va a haber en este? Lo que pasa muchas veces es que tenemos que saber nosotras mismas que es un abuso, porque muchas veces normalizamos muchos comportamientos que son abusos, y no nos damos cuenta de que lo son. Yo creo que eso es muy importante.

Hemos hablado de que las grandes producciones son, en su gran mayoría, creadas por hombres.  ¿Crees que aún queda un largo camino por recorrer para ver a las mujeres en grandes producciones? ¿Por qué crees que esto no sucede?

Vamos a empujar todo lo posible, porque estamos en un momento que podemos presionar. Cuesta y nos va a costar. Parece que las mujeres no solemos manejar el dinero y es absurdo. Por ejemplo Esther García que es de ‘El Deseo’, ¿Cómo no va a saber administrar el dinero? Pues parece que no. Sobre todo no se les da más a las directoras, a las productoras sí se las suele tener en cuenta para el presupuesto. Como si las directoras no supiéramos qué hacer. Es lo de siempre, parece que estamos dedicadas sólo al hogar. ¿Quién administra las casas?, ¿No vamos a saber administrar los grandes presupuestos? Es cambiar tu sexo y cambia completamente la mentalidad. Hay muchos señores que todavía no pueden entender todo esto. La primera vez que hablamos de los puntos con el Director General de Cine anterior, que sí que estaba a favor. Fue horrible, de verdad, porque me decían “no hay ninguna mujer directora de foto, no hay ninguna mujer compositora”. Pero ¿Cómo se atreven a decirlo? Estoy un poco cansada. Ayer lo decíamos. Vamos a gritar, a pelear y a hacer todo lo posible para conseguirlo. Porque de verdad que creo que en el audiovisual tenemos mucha responsabilidad. No es solamente que las mujeres tienen que estar en igualdad en todas las profesiones es que, además, el mundo audiovisual, como bien entendió desde el principio Estados Unidos, es un aparato de propaganda. Y la propaganda ahora es que los hombres son de esta manera y las mujeres no están.

Y con este contexto, ¿Cómo es ser mujer y dedicarse al cine?

Yo ya estoy luchando para las jóvenes, para ellas, pero es difícil, es muy complicado porque tienen muy pocos referentes realmente, como Isabel Coixet o Icíar Bollaín. Pero el año pasado, en el último curso de dirección sólo había hombres. ¿Y por qué no había mujeres? He hablado con los profesores y  las mujeres dicen: “Mira, me voy a montaje y luego ya si quiero dirigir… pero por lo menos me voy a buscar una profesión más segura, porque con lo de dirección veo que no voy a ganarme la vida”.

Y es una pena. Todo lo que tenemos que hacer es crear muchas referentes para que digan “yo también puedo hacerlo”. Creo que es lo principal, porque muchas veces somos nosotras mismas las que nos quitamos de en medio, porque es tan difícil… Soy muy amiga de Isabel Coixet y en cada película, o en cada serie, ella empieza de nuevo. Ayer decía: “quizá también es mi culpa”, porque es una directora muy libre y no se casa con nadie. Y eso es muy duro. Los hombres y las mujeres tenemos que subir la misma montaña, pero las mujeres vamos con unos tacones de punta de diez centímetros. Y ese es el problema.

Este año, además de haber una importante presencia femenina, también han cogido fuerza los documentales. Se han estrenado 72, casi tanto como películas de ficción (82). ¿Está cambiando la forma de hacer cine? ¿A qué crees que se debe? ¿Ha cambiado el público o el enfoque de la industria cinematográfica?

Creo que el documental está interesando mucho, lo creo firmemente. Ha habido otras épocas en la historia de la cinematografía, no sólo en la española, en el que el documental ha sido muy importante. Como pasa también un poco en la literatura, que ahora mucha gente quiere leer más ensayo que ficción, queremos que nos den datos de qué es lo que está pasando. Pero hay otro aspecto que hay que tener en cuenta. El documental es muchísimo más barato. Y entonces, cuando no hay presupuestos… Por eso hay más mujeres también, porque se hacen más por el bajo presupuesto.  Y a lo mejor hay películas españolas que están terminadas y que todavía no se van a poder estrenar porque la gente va menos al cine con la situación actual. En Madrid yo voy al cine, pero en algunas Comunidades Autónomas los cines están cerrados. Entonces arriesgarse a estrenar una película en estos momentos es mucho más complicado. Hay muchas más películas pequeñas, más películas dirigidas por mujeres de todo el mundo, porque son las películas que normalmente no se estrenan o se estrenan muy mal y ahora son las que se están estrenando. Ahora es un buen momento para ir al cine y ver esas películas que normalmente no nos dejan ver, pero es por eso. También estamos en un momento social dónde queremos entender y nos estamos haciendo preguntas como de dónde venimos, qué es lo que nos espera, … y el documental muchas veces las responde mucho más que la ficción.

‘Abú’ se lleva el máximo de nominaciones (13) seguido de ‘Las niñas’ y ‘Akelarre’ (9), estas dos últimas con una gran importancia al papel y las historias de las mujeres. ¿Es una reivindicación a la importancia del papel de las mujeres o un interés social que está cobrando más fuerza?

Creo que ya saben que hay que hacer este cine. Las mujeres vamos más al cine y vemos más películas dirigidas por mujeres. ‘Las niñas’ o ‘La boda de Rosa’ podrían haberlas hecho hombres, pero estoy segura de que cambiaría la perspectiva.
No queremos hacer películas que traten sobre mujeres solamente. Queremos hacer películas de las que nos dé la gana. Pero estoy segura de que si se hiciera una película donde todos fueran hombres, seguro que se haría con otra mirada. Eso es lo que nos interesa, ver las diferentes miradas.


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3 thoughts on “Cristina Andreu, presidenta de CIMA: «El talento se puede medir en el momento en el que hay igualdad»

  1. La periodista un 10 por su trabajo respetuoso y la re entrevistará clara, justa y luchando como siempre por el papel de la mujer en el cine. Que grandes eres cristina!!!!

  2. Buena entrevista, afortunadas preguntas para poner en primera línea el esfuerzo de las mujeres directoras

  3. Buenísima entrevista, muy necesaria en estos tiempos en los que la visibilización de nosotras las mujeres es un factor fundamental para avanzar en la igualdad en todas las facetas de la vida social, laboral y familiar. Hace poco que he descubierto vuestra revista y cada vez estoy más enganchada.

    Seguid así.

    PD: todo mi reconocimiento a la labor de Cristina Andreu.

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