Democracia democratizada

¿Cómo es este juego de conceptos que a medida que avanza el tiempo varían a la par que permanecen? Si bien es cierto que al hablar de democracia pueda venirse a la mente el modelo ateniense o representativo, el actual no es el mismo.

¿Qué es entonces?, ¿acaso existe en su sentido más ‘real’? Son muchas las preguntas que nos invaden al pensar ciertos términos, cuestiones de difícil respuesta.

La evolución tecnológica y social que nos acompaña hace que las respuestas sean cada vez menos aproximativas y más dispares. Visto está que el concepto que nos atañe no es el mismo hoy que en la Antigua Grecia y, por supuesto, no será el mismo que mañana.

Las sociedades han ido avanzando, globalizándose y, desde hace relativamente poco, se han ido incorporando a las nuevas tecnologías de una forma abrumadora e incluso embaucadora. De tal manera, y quizás pesimistas, podamos decir que se ha perdido ese sentido de vita activa, del que nos hablaba Hanna Arendt, donde el hombre a través de su labor, trabajo y acción producía acciones, realizando la política. Algo que, a su vez, pueda relacionarse con el concepto bios politikos, de Aristóteles, que expresaba la acción en el dominio de los asuntos humanos, y con la vita actuosa, de San Agustín, cuyo significado es la vida dedicada a los asuntos políticos. Con la desaparición de la antigua ciudad-estado la expresión de vita activa perdió su significado dejando la contemplación como único modo de vida libre, una teoría que también aparecía en Platón e inspiraba una organización política que facilitase la vida filosófica.

¿Dónde radica el inicio del cambio?, ¿cuál ha sido su motivación? Quizás sea la diferencia entre lo público y lo privado, entre la familia y la polis -ese nosotros/ellos- donde se encuentre el porqué. Como mencionaba H. Arendt, la polis era el lugar de realización, de libertad (público), y la familia era el lugar de relación, de supervivencia (privado). Sin embargo, la pérdida de significado de acción ha ido degenerando la política en cuanto a concepto y significado. Es decir, la acción, para Hannah Arendt, permitía la distinción, destacar en la esfera pública, pero con la llegada del capitalismo, del mercado y de la época moderna, este concepto liga un enfrentamiento y pasa de ser público a ser privado.

Si antiguamente la democracia se basaba en la areté y en el homo politikus donde los ciudadanos cooperaban en el espacio de la polis, dando un paso adelante podemos hablar de la democracia representativa, aquella en la que las deliberaciones sociales no son tomadas directamente por aquellos a quienes afecta, sino por personas elegidas para tal propósito. Quizás el tipo de democracia representativa sea el más conocido y utilizado en las democracias occidentales del siglo XX. Por ello, relacionamos el término democracia con la representativa. Más adelante, en los años 80, Bessette hizo referencia a la democracia deliberativa, diferenciado a través de un proceso deliberativo en el que todas las voces son escuchadas hasta llegar a un consenso de los intereses mayoritarios. Podemos hablar de un tipo de democracia que se ha ido extendiendo gracias a las nuevas tecnologías dando lugar a la llamada ciberdemocracia de la que ya hablaremos más adelante.

Quizás podamos concluir diciendo que las palabras cambian y los conceptos permanecen, algo plenamente cultural ligado a la sociedad del momento. Algo instantáneo y fugaz que varía en su representación.

En resumen y tomando la ‘clásica’ definición: la democracia es el poder del pueblo, o mejor dicho, de cada pueblo.

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el pensamiento de Nuevo Campo Mediático. Puedes consultar las NORMAS DE PUBLICACIÓN aquí.

Ana Sánchez-Bayo

Graduada en Ciencias Políticas y con un máster en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en entornos multiculturales tanto en el ámbito público como en el privado.
Comparte este artículo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Next Post

La cancelación de la Revolución (II)

Ne t’inquiète pas, tout se dérègle, les eaux montent et l’air se réchauffeChaque jour, des espèces disparaissentMais bon, demain sort le dernier Smartphone, alors ne t’inquiète pasNe t’inquiète pas, non ne t’inquiète pasNe t’inquiète pas Keny Arkana Continuando con lo descrito en La cancelación de la Revolución (I) en el […]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies