Dualidades y dicotomías

Ciencia y Filosofía, números y letras, pensamientos y razonamientos, son conceptos que a veces parecen separar el conocimiento. Ese conocimiento compartido desde sus inicios, ese conocimiento que bebe de todas las fuentes, que se engrandece con su cooperación, con su justificación, con su ratificación. Dualidades y dicotomías dadas para alimentar un ego.

El conocimiento en sí mismo implica una acción, por ende, envuelve la necesidad del ser humano de conocer todo aquello que le rodea, natural o artificial; que le afecta en un pasado, en un presente, y seguramente en un futuro; una acción que le permite al hombre conocer todo aquello que, en cierto modo, le pertenece. Difícil respuesta tendría la pregunta ¿de quién es el saber?, o ¿de quién es el conocimiento? Pero sabemos que es algo que nos pertenece, pues nuestro lo hacemos en su utilización, en su reformulación, y en su práctica. Que sería de aquella famosa insignia socrática “solo sé que no sé nada” si el conocimiento no nos permitiese formularla.

Tanto abarca el conocimiento que poco conocemos. En sus divisiones más simples hablaríamos de las ciencias y las letras, y si en estas escogemos física y filosofía veremos como ambas están estrechamente ligadas a ese aspecto principal, central y de máxima importancia, el saber. Si, a groso modo, entendemos la física como “la ciencia que estudia las propiedades de la materia y de la energía y las relaciones entre ambas” [1] y la filosofía como el “conjunto de saberes que busca establecer, de manera racional, los principios más generales que organizan y orientan el conocimiento de la realidad, así como el sentido del obrar humano.” [2] vemos como ambas se retroalimentan y se conjugan. La filosofía –en cierto modo- indaga sobre las posibles respuestas a las cuestiones ya dadas, a la materia y a la energía, a esos choques naturales que estaban antes de.

Me gustaría centrarme en la física cuántica, aquella “rama de la ciencia que estudia las características, comportamientos e interacciones de partículas a nivel atómico y subatómico” [3] creyendo que en ella se concentran los principales principios de la filosofía y la física en sí mismas, aparte de su estrecha relación con la temporalidad y las dimensiones.

La teoría de la Relatividad de Albert Einstein nos muestra los comportamientos de los cuerpos en velocidad, así como la densidad de la energía que define un espacio/tiempo. Por decirlo, de otro modo, dicha teoría de la Relatividad surge en cuanto a su referencia en un otro, es decir, no hay un punto de referencia absoluto –una de las principales premisas filosóficas.- Toda cuestión y conocimiento surge en relación a un otro ya existente, no a un otro infinito – incluyendo las famosas teorías filosóficas acerca de un dios de Santo Tomás de Aquino, Kant, Bacon, Gödel, o Descartes entre otros.

A pesar de que la teoría de la Relatividad se exprese y se cree a través de la velocidad de la luz, debemos tener claro que lo que no funciona con este principio son los campos estáticos, “los campos estáticos no encajarían con el principio de relatividad, una noción que los físicos han asumido desde los tiempos de Galileo y la era de Newton en el siglo XXI. Básicamente, la relatividad afirmaba que las leyes de la física no podían depender de la velocidad a la que te movieras; todo lo que podías medir era la velocidad de un objeto en relación a otro” [4], todo lo que puedes pensar y saber lo harás en relación a un otro ya existente.

Ya sean movimientos lineales como circulares, naturaleza y pensamiento, física y filosofía, explican la historia, sea cual sea su temporalidad y su espacio, del mismo modo ayudan a entender los procesos vividos y re-vividos, o a re-pensar unos nuevos relacionándolos con los existente, como puede comprobarse en “la termodinámica del capitalismo.”

La física cuántica nos muestra las dimensiones a las que podemos llegar con nuestros pensamientos.

[1] Real Academia Española, definición de física. Disponible en:https://dle.rae.es/f%C3%ADsico

[2] Real Academia Española, definición de filosofía. Disponible en: https://dle.rae.es/filosof%C3%ADa

[3] Significado de Física Cuántica. Disponible en: https://www.significados.com/fisica-cuantica/

[4] National Geographic. «La Teoría de la Relatividad de Einstein explicada en cuatro simples pasos» Disponible en: https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2017/05/la-teoria-de-la-relatividad-de-einstein-explicada-en-cuatro-simples-pasos

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Ana Sánchez-Bayo

Graduada en Ciencias Políticas y con un máster en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, ha trabajado en entornos multiculturales tanto en el ámbito público como en el privado.
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