El club de las cuatro haches. El estigma de ser positivo

“En este Día Mundial del Sida, reconozcamos que para poner fin al Sida, el mundo debe ser solidario y compartir la responsabilidad.”

Secretario General de las Naciones Unidas, Antonio Guterres

El desconocimiento del VIH

Es importante romper con la idea que tenemos sobre el VIH (virus de inmunodeficiencia humana) y el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). Para ello, lo más importante es saber la diferencia. Porque no es lo mismo. Y es por la falta de educación sexual por lo que las personas que viven con VIH sufren discriminación a diario.

El VIH es un virus que puede llevar al deterioro del sistema inmunitario, una vez que una persona tiene este virus, vivirá con él toda su vida. Con el paso del tiempo, destruirá un tipo de células importantes del sistema inmunitario (células CD4 o células T) que son las encargadas de protegernos de infecciones. Cuando no tienes suficientes células CD4, el cuerpo no puede combatir las infecciones como debería. Este virus tiene que pasar por varias fases de desarrollo para convertirse en SIDA.

El SIDA, en cambio, es la enfermedad que produce el virus del VIH. Para que una persona contraiga SIDA  ha tenido que contraer infecciones muy peligrosas o tener un número extremadamente bajo de células CD4. El SIDA es la fase más grave de la infección y, con el tiempo, termina provocando la muerte.

Una persona con VIH sin tratamiento tarda una media de 10 años en desarrollar el SIDA.

Ser indetectable

Actualmente, una persona con VIH muere con el virus, pero no a causa del virus.

El tratamiento del VIH implica tomar medicamentos que desaceleran el avance de éste y evita que destruya las defensas del cuerpo. A este tratamiento se le llama terapia antirretroviral. Es un tratamiento crónico, es decir, se tiene que tomar todos los días durante toda la vida. Si se toma la medicación de forma correcta la esperanza de vida es similar al resto de la población.

Si una persona que tiene VIH comienza con el tratamiento de forma precisa, puede llegar a tener una carga viral indetectable. Esto quiere decir que se consigue disminuir tanto la carga vírica en sangre que un análisis no puede detectarlo. Esto no significa que el VIH no esté en el cuerpo, pero sí que no lo pueden transmitir. Las personas con una carga vírica indetectable pueden mantener relaciones sexuales con su pareja sin riesgo a trasmisión.

Las Cuatro Haches

La pandemia del SIDA comenzó oficialmente en 1981, cuando los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de E.E.U.U dieron la voz de alarma por diferentes infecciones que habían comenzado a sufrir, de forma paralela, hombres homosexuales en San Francisco. La mayoría de ellos murieron.

Entre que la mayoría de enfermos eran gays y que a muchos de ellos les aparecieran machas rosas en la piel llevó a los medios a llamar a la nueva enfermedad  “cáncer rosa” o “gay-related immune defiency” (“inmunodeficiencia relacionada con la homosexualidad”) y se comenzó a tratar esta enfermedad como “un castigo de Dios a los homosexuales”. Destaquemos que la mayoría de los enfermos eran gays porque al no haber riesgo de embarazo, no era frecuente el uso de preservativo en las relaciones sexuales.

Al poco tiempo, Estados Unidos se dio cuenta de que esta enfermedad no era solo de homosexuales. Los inmigrantes procedentes de Haití y los drogadictos por vía intravenosa también eran grupos de riesgo. En este momento es cuanto se bautiza a la gente con esta enfermedad como un miembro del Club de las Cuatro Haches: homosexuales, heroinómanos, hemofílicos y haitianos, fomentando el estigma.

Finalmente, comenzó a utilizarse el nombre SIDA en 1982.

El estigma que sufría esta gente era tan grande que a finales de los 80, el Ministerio de Sanidad de España creó la campaña “Si da, No da”[1] para intentar acabar con los mitos acerca de las formas de trasmisión que todavía existen.

Por muy obvio que parezca que la gente con SIDA no transmite la enfermedad con un pestañeo, es un colectivo muy perseguido y maltratado. Qué decir del colectivo que tiene VIH, y sobre todo, de los indetectables.

Formas de transmisión

Recordemos que la trasmisión del VIH no se realiza cuando la persona seropositiva es indetectable.

Se transmite a través de ciertos fluidos corporales [2]:

  • Sangre
  • Semen y líquido preseminal
  • Fluidos rectales
  • Fluidos vaginales
  • Leche materna

El VIH se puede diseminar si estos fluidos entran en contacto con:

  • Membranas mucosas (dentro de la boca, el pene, la vagina, el recto)
  • Tejido dañado (tejido que ha sido cortado o raspado)
  • Inyección en el torrente sanguíneo

El VIH no se puede transmitir a través del sudor, la saliva o la orina. 

Más educación sexual y menos estigmas

Una enfermedad no discrimina, como la muerte. Busca un cuerpo y no mira sexo, ideología, orientación sexual, cultura ni economía de la persona.

En el 2018, el 26.7% de casos VIH positivo fueron por transmisión sexual entre parejas heterosexuales, el segundo porcentaje más alto. [3]

Esto sucede por una gran falta de educación sexual en niños y adolescentes. Muchos de ellos creen que el preservativo se usa únicamente para evitar un embarazo no deseado. Como mucho para contraer una enfermedad de transmisión sexual que se pueda erradicar con una pomada. “Pero es difícil. Eso nunca me pasaría a mí.”

Tenemos que entender que un embarazo es el menor de los problemas al no tener cuidado a la hora de disfrutar de nuestra sexualidad. Muchos adolescentes varones se ofenden incluso. “Esa enfermedad es de maricones”. Hasta que les pasa.

Y entonces se encontrarán que los amigos de toda la vida, a los que decide contarles que es positivo, no le vuelven a tocar. Se alejan. Porque no saben ni cómo se transmite ni que se puede tener controlada, como la diabetes. También hay que tomar medicación diariamente y puedes morir con diabetes. Pero nadie tiene miedo a que lo contagies.

Y tú, ¿Cómo reaccionarías si un amigo, familiar o pareja te dice que tiene VIH?

Referencias.

[1] Véase: Si da No da. Campaña SIDA España 1988. https://www.youtube.com/watch?v=b16XM59df3s

[2] Véase: Biblioteca Nacional de Medicina de E.E.U.U. VIH/ SIDA MedlinePlus

https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/000594.htm

[3] Véase: Vigilancia epidemiológica del VIH y SIDA en España. Sistema de información sobre nuevos diagnósticos del VIH. Ministerio de Sanidad, consumo y bienestar social. Junio, 2019. https://www.mscbs.gob.es/ciudadanos/enfLesiones/enfTransmisibles/sida/vigilancia/doc/Informe_VIH_SIDA_2019_21112019.pdf


Isa M. Almoguera

Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Nebrija. Ha trabajado para los distintos medios de Intereconomía radio, La Fábrica Deportiva, Público.tv y TVE. Actualmente estudiando el Máster de Reporterismo y Periodismo de Investigación por el Instituto TRACOR.
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2 thoughts on “El club de las cuatro haches. El estigma de ser positivo

  1. Artículos como estos son necesarios para terminar de una vez con la estigmatizacion de enfermedades tan crueles como esta, de la que todos podemos ser victimas. Mas investigación y menos perjuicios. Buen artículo 👏👏👏👏

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