La tasa rosa. La desigualdad en los productos de higiene

Días antes de la aprobación del confinamiento domiciliario en toda España por la Covid-19, los productos de primera necesidad como el papel higiénico se agotaron en los supermercados de todo el país. La población llenaba el carrito de la compra con todo tipo de artículos de primera necesidad, alimenticios o no, ante la incertidumbre que había provocado el anuncio de la cuarentena. No obstante, especialmente llamativo fue el caso de los rollos de papel higiénico.

En España se pueden aplicar tres tipos de IVA: el 21% para electrodomésticos, cosméticos, tabaco y bebidas alcohólicas; el 10% para agua, transportes, hostelería, exposiciones; y el 4% para artículos indispensables. Se consideran productos de primera necesidad aquellos que sirven para la supervivencia de las personas y que satisfacen las necesidades más básicas; como el pan, las carnes, los pescados, los medicamentos o los libros. A este tipo de productos se les aplica el 4% de IVA.

Sin embargo, los productos de higiene femenina no se consideran de primera necesidad y por ello se les aplica el 10% de IVA, la misma tasa que se les asigna a espectáculos deportivos, corridas de toros, cine, teatro, restaurantes… Actividades relacionadas con el ocio y que están lejos de ser catalogadas como artículos de primera necesidad [1].

Esta diferencia en la aplicación del IVA, que perjudica económicamente a la mujer, es lo que se conoce como la tasa tampón.  Artículos de higiene femenina como las compresas y los tampones no se consideran de primera necesidad y por tanto se les aplica un 10% de IVA, en lugar del 4%.

Uno de los discursos para no aplicar la reducción es que estos artículos sólo los utilizan mujeres. Un argumento que pierde fuelle cuando comparamos las compresas o los tampones con productos como, por ejemplo, la viagra o el champú anticaída masculino, a los cuales sí se les aplica el 4% de IVA porque están considerados de primera necesidad. Sin embargo, van destinados exclusivamente a los hombres.

Muchos artículos que utilizamos tanto las mujeres como los hombres son más caros para las primeras, como por ejemplo las cuchillas desechables o los desodorantes. Como así lo atestigua un estudio realizado en 2018 por la organización Facua, que concluyó que las mujeres pagaban hasta un 171% más que los hombres por las cuchillas desechables [2].

Y Axe, la conocida marca de desodorantes, vende su producto de calidad básica para hombres por 2,25 euros; y para mujeres por 3,35 euros, un 33% más caro. Son productos idénticos y con una misma función, cuya única diferencia es la presentación del artículo.

En este sentido, el portal idealo.es realizó un estudio en 2016 sobre la diferencia de los precios entre productos comunes para mujeres y hombres. Por ejemplo, en fragancias y zapatos las mujeres pagan un 7% más que los hombres; y hasta un 24% más en productos como los relojes [3].

Esa desigualdad en los precios es lo que se conoce como tasa rosa y en muchos países europeos se han tomado medidas para acabar con esta diferencia. Por ejemplo, Alemania ha reducido el impuesto del 19% al 7%, mientras que en Irlanda se dejará en el 0% a partir de 2022.

En la actualidad, en España los productos de higiene femenina están agravados con un 10% de IVA y se mantendrá así durante 2021, menos en Canarias y en Ceuta, donde se aplica un 0%, y en Melilla, que se asigna el 7%.  Se calcula que, a partir de 2022, cuando entre en aplicación la reducción hasta el 4%, el Estado dejará de recaudar alrededor de 18 millones de euros, aunque la bajada del impuesto no implica que el producto sea más barato.

¿Es machismo o es la ley del mercado?

Ahora bien, ¿Qué o quién cataloga los productos de primera necesidad? Es el Gobierno de España el encargado de elaborar la lista de los productos de primera necesidad. Cualquier modificación de esta lista se realiza bajo la aprobación del Congreso de los Diputados.
¿Qué o quién fija los precios? El coste de los productos lo fija libremente la empresa y varía en función de tres aspectos: la oferta y la demanda, el coste de producción y la competencia existente en el mercado. ¿Por qué las mujeres pagan más por sus productos personales, responde a leyes del mercado o es porque las empresas creen que las mujeres deben pagar más? El hecho de que los cargos legislativos hayan sido ocupados principalmente por hombres a lo largo de la historia ha provocado que productos como las compresas o los tampones se hayan considerado como artículos de lujo y no como primera necesidad. Sin embargo, es extraño que esta circunstancia no haya cambiado en los tiempos actuales.

Por otro lado, al machismo primitivo hay que añadirle la capacidad para vender más del marketing del siglo XXI. La separación de los productos por géneros en las últimas décadas ha provocado que las empresas tengan un posicionamiento claro en cuanto a sus productos – hoy en día es normal encontrar “artículos para hombres” y “artículos para mujeres”- que les ha permitido cambiar y explotar el mercado. Como consecuencia de esta evolución y de la importancia de la estética, asociada constantemente a la belleza de la mujer, ha provocado que ésta pague más por sus productos, ya sean de lujo o de primera necesidad.

Tanto el PSOE como Unidas Podemos, que conforman el Gobierno de coalición, acordaron reducir este impuesto durante la presente legislatura y que afecta a productos de higiene femenina de uso diario como las compresas, tampones, copas menstruales y protegeslips. Y así lo incluyeron en los Presupuestos Generales del Estado. Sin embargo, la crisis derivada de la Covid-19 ha retrasado los planes del Gobierno y la reducción no se aplicará hasta el año 2022.

 

Notas

[1] European Comission. (2021, enero). VAT Rates applied in the Member States of the European Union. Recuperado de https://ec.europa.eu/taxation_customs/sites/taxation/files/resources/documents/taxation/vat/how_vat_works/rates/vat_rates_en.pdf

[2] FACUA- Asociación de consumidores. (2018, 6 marzo). Maquinillas de afeitar «para mujeres»: idénticas al resto pero hasta un 171% más caras, denuncia FACUA. Recuperado de https://www.facua.org/es/noticia.php?Id=12552

[3] Álvarez, J. (2016, 28 junio). Tasa rosa: Productos de mujer hasta un 24% más caros. Idealo. Recuperado de https://www.idealo.es


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