Libre elección de pedir un final

<<A los 61 años, llevo tres décadas con esclerosis múltiple. Me veo obligada a estar postrada en la cama. El colchón guarda la memoria de mi cuerpo. Mi pareja me tiene que ayudar a todo. No soy independiente. No tengo posibilidad de serlo. No puedo vivir más allá que esperar a que mi marido me dé agua y comida. Que mueva mi cuerpo para que me pueda vestir y mi cabeza para mirar por la ventana. Esto no es vida.>>

 

Estas palabras no son mías. Tampoco están sacadas textualmente de ningún medio, libro o película. Pero sí cuentan una historia real. El final de la vida de María José Carrasco. El inicio de lo que más deseaba, su muerte. En abril de 2019 la legalización de la eutanasia volvió a salir a debate tras este caso. María José llevaba años pidiendo ayuda para morir. Su marido fue detenido por haberle suministrado una sustancia para provocar el fallecimiento de su esposa y así, cumplir sus deseos: un final para el sufrimiento. Él fue acusado de homicidio voluntario y, más tarde, investigado por un delito de cooperación al suicidio. Finalmente, le dejaron en libertad.

El 18 de marzo de este año se aprobó la Ley de Eutanasia en el Congreso, con 202 votos a favor y 141 en contra, que entrará en vigor dentro de tres meses.

Proceso para solicitar la eutanasia

Como en todos los temas controvertidos, hay mucha gente que ha mostrado su desacuerdo en redes sociales. Lícito. Todos tenemos una ideología y una forma de ver la vida diferente. Lo que no es lícito es que se critique algo sin haberte informado. La Ley de la Eutanasia no se trata de tener un mal día, pedirla en la farmacia y suicidarte. Tampoco es que si tienes pocas opciones de recuperación, el médico tenga libertad de decidir por su cuenta finalizar con tu vida y dejar libre una cama del hospital.

Según el proyecto, solo podrá solicitar esta ayuda para morir la persona que cumpla los siguientes puntos:

  • Mayores de edad con plena capacidad de decisión, de forma autónoma, consciente y con la información necesaria. El sujeto deberá tener también la nacionalidad española, residencia legal o un empadronamiento de más de un año en territorio español. Recibirá información sobre su proceso médico, posibles alternativas y acceso a cuidados paliativos.
  • Personas sometidas a un sufrimiento físico o psíquico que sea insoportable por padecer una enfermedad grave e incurable con un pronóstico de vida limitado o un padecimiento grave, crónico e incapacitante. Sin opción a mejora. En este caso, si el paciente no se encuentra en pleno uso de sus facultades mentales y no pueda prestar su conformidad consciente y voluntaria, debe haber dejado con anterioridad documentos que muestren sus voluntades en caso de que se encontrara en esta situación.
  • El paciente deberá formular dos solicitudes de manera voluntaria y por escrito, dejando 15 días como mínimo entre ambas. En caso de que el médico crea que puede haber peligro de pérdida de capacidad del enfermo, puede acortar este plazo de tiempo. Una vez cumplimentada la primera solicitud, el médico responsable del caso, en un plazo máximo de dos días, realizará con el paciente un proceso deliberativo sobre su diagnóstico, posibilidades terapéuticas y posibles resultados, así como opciones de cuidados paliativos. Este proceso se repetirá tras la segunda solicitud. Una vez finalizado, se vuelve a preguntar al paciente si quiere continuar con su solicitud. Si es así, el médico responsable deberá contactar con médico consultor, que tendrá un plazo de diez días para corroborar el cumplimiento de todas las condiciones.
  • La decisión puede revocarse o aplazar la eutanasia en cualquier momento del proceso.
  • Una comisión de garantías y evaluación, formada por médicos y juristas, supervisará de forma previa que se cumplen todos los requisitos. Las resoluciones de la Comisión que informen desfavorablemente podrán ser recurridas ante la jurisdicción contencioso-administrativa.
  • El paciente estará asistido hasta el momento de su fallecimiento. La ayuda para morir debe hacer con total cuidado y profesionalidad. Si el paciente se encuentra consciente, deberá elegir la modalidad en la que quiere recibir la prestación de eutanasia. En caso de que decida hacerla en el hospital, la persona estará asistida por sanitarios hasta el último momento. Si la elección es dejar la vida en su domicilio, el equipo sanitario estará presente tras prescribir la sustancia que el paciente se autoadministrará, mantendrá la tarea de observación y apoyo al paciente hasta el momento de su fallecimiento.
  • Una vez realizada la eutanasia, el médico responsable tiene cinco días para remitir a la Comisión de Garantía y Evaluación dos documentos. El primero tendrá los datos del paciente, el médico responsable y el consultor. En el segundo, se detallará cada paso de todo el proceso

 

El médico no está obligado bajo ninguna circunstancia a aceptar el caso. Los sanitarios tendrán derecho a la objeción de conciencia.

 

Tras este largo proceso, acompañado siempre de profesionales, y con todas las opciones y tiempo de meditación, ¿no podemos entender que, posiblemente, una persona tenga derecho a terminar con una vida en la que se despierta deseando que llegue el final de muerte, y con ella, su sufrimiento?

¿No será mejor que este proceso se haga de la mano de profesionales, y no tenga que ser un familiar el que ayude a quitar la vida a alguien que quiere, solo porque no hay otra opción?

Cuando salió el caso de María José, muchos dijeron que el marido no la quería y que por eso lo hizo. Yo creo que la quería tanto, que estaba dispuesto a sufrir, a echarla de menos, a ir a prisión con tal de cumplir lo que llevaba años pidiendo. La quería tanto, que antepuso el sufrimiento de Maria José al suyo. 

Las declaraciones y opiniones expresadas en este artículo son de exclusiva responsabilidad de su autor y no representan necesariamente el pensamiento de Nuevo Campo Mediático. Puedes consultar las NORMAS DE PUBLICACIÓN aquí.

Isa M. Almoguera

Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Nebrija. Ha trabajado para los distintos medios de Intereconomía radio, La Fábrica Deportiva, Público.tv y TVE. Actualmente estudiando el Máster de Reporterismo y Periodismo de Investigación por el Instituto TRACOR.
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4 thoughts on “Libre elección de pedir un final

  1. Por fin España avanza por la senda indicada. El derecho a tener una muerte digna es tan imprescindible como el de disfrutar de una vida digna. Ahorrarle sufrimiento a nuestros semejantes es un imperativo moral que, ya por fin, nuestro país cumple.
    Fantástico artículo.

  2. Por fin una muerte digna, ahorrar el sufrimiento innecesario.👏👏👏👏. Fantástico articulo

  3. Un gran articulo, me sumo a lo que has escrito, Isabel, ya era hora que se consiguiera el derecho a morir dignamente ….

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