No es el periodismo. Es tu consumo

«En España, de cada diez cabezas, una piensa y nueve embisten»

(Antonio Machado)

 

La tensión social se ha ido apoderando de los ciudadanos poco a poco, y mostró su peor cara a raíz de la cuarentena que vivimos a principios de año.

Familias, amigos y vecinos, con los que teníamos una buena relación pese a las diferentes opiniones e ideologías políticas, se están enfrentando por sus ideas. Con toda crispación social se disparan las críticas a los medios de comunicación, y no seré yo quien defienda la difusión de los medios como un periodismo ejemplar, pero sí que la información se proporciona en función del consumo.

En esta plataforma ya se ha hablado de la calidad periodística que se está perdiendo por favorecer la rapidez sobre la exactitud de los datos en el artículo ‘El futuro del periodismo (I). El periodismo lento’ . Ahora vamos a explicar cómo funciona una redacción.

Pongamos de ejemplo una televisión que prepara su informativo para las 15:00h. La jornada laboral media son ocho horas, por lo que un redactor entra en la puerta de la redacción a las 8:00h de la mañana. Sin saber qué va a cubrir.

El editor le da la noticia. En ese momento, el redactor tiene que recabar toda la información posible. Leer notas de prensa, revisar las redes sociales de los organismos oficiales para saber qué se ha dicho y contactar con fuentes fiables para contrastar toda la información. Según la noticia y las probabilidades hay dos escenarios: salir a grabar o realizar toda la pieza desde la redacción.

En el caso de salir a grabar, se contacta desde la redacción con una fuente dispuesta a declarar frente a la cámara. Después, conseguir a un compañero que lleve la cámara, asistir al lugar de los acontecimientos con el material técnico necesario, redactar las preguntas e ir a la localización. En otros casos, se necesita la opinión de gente de a pie, que supone estar horas en la calle para conseguir que alguien quiera contestar del tema tratado. Si la noticia es controvertida, se tarda mucho en conseguir a alguien dispuesto a hablar. Tras la grabación, hay que volver a la redacción, volcar las imágenes en el ordenador, redactar la noticia, visualizar el material adquirido, editarlo para formar la pieza, locutar la noticia y volver al ordenador para volcar el sonido en la pieza para terminar con la edición.

En el caso de que no haya que salir a grabar, esas imágenes se buscan en los archivos para cubrir la noticia, siempre fijándonos en que los recursos nos valgan y que sean aptas para emitir. El resto del proceso es similar.

Una vez terminada la pieza, y suponiendo que no haya habido ninguna complicación durante el proceso -siempre ocurre algo-, se manda el trabajo a los compañeros de realización para que la manden a control. Ellos se encargan de comprobar que no hay ningún fallo de imagen o sonido. Para ello, lo ideal es mandarles el vídeo una hora antes del directo.

Todo esto, se debe hacer en menos de 7 horas.

Con tan poco tiempo para crear una pieza audiovisual, el periodista no tiene tiempo real para realizar una investigación exhaustiva, contrastar adecuadamente y encontrar todos los datos. Además de que resumes en un minuto todos los datos encontrados. Es el periodista, basándose en la línea editorial de la redacción, quien decide qué datos se plasman y cuáles no.

Esas líneas editoriales las determina, sobre todo, el público. Al igual que la calidad de información que se puede aportar. Se exige una velocidad inmediata para las noticias, pero también queremos que sean totalmente veraces.

Cambiemos la forma de entender la información. Apostemos por la calidad, no por la rapidez. Por el periodismo lento. Y cuando te quejes de un periodista, piensa todo lo que ha tenido que hacer para que tú estés informado de un suceso complejo en menos de un minuto.


Isa M. Almoguera

Graduada en Periodismo y Comunicación Audiovisual por la Universidad Nebrija. Ha trabajado para los distintos medios de Intereconomía radio, La Fábrica Deportiva, Público.tv y TVE. Actualmente estudiando el Máster de Reporterismo y Periodismo de Investigación por el Instituto TRACOR.
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One thought on “No es el periodismo. Es tu consumo

  1. Una verdadera carrera vertiginosa!!!! En esas contriciones, similares para todos los medios, se puede diferenciar el buen periodismo, la fidelidad a la buena información de la forma las subjetiva posible frente al sensacionalismo barato. Muy buen articulo

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